La expresión que más se encuentra en la cobertura de las elecciones peruanas es "récord de candidatos" 21. Treinta y cinco candidatos se presentaron a la presidencia en la primera vuelta. No es un error tipográfico. Treinta y cinco. La Wikipedia en español nos dice 8 que esto produjo "una fuerte dispersión de los votos", que es el tipo de frase que se usa cuando se pretende ser educado ante el caos.
“Treinta y cinco candidatos no es señal de vitalidad democrática. Es señal de que la palabra *partido* ha dejado de significar algo.”
Lo que nadie dice en voz alta es que treinta y cinco candidatos no es señal de vitalidad democrática. Es señal de que la palabra partido ha dejado de significar algo. Cuando Keiko Fujimori quedĂł primera en la primera vuelta con el 17% de los votos 8, lo hizo ganando menos de uno de cada cinco votos. Roberto Sánchez, el candidato de izquierdas que se enfrentará a ella en la segunda vuelta, quedĂł segundo por un margen aĂşn más estrecho. El voto de derecha se dividiĂł en tres —Fujimori, Rafael LĂłpez Aliaga y una constelaciĂłn de otros cuyos nombres aparecĂan en papeletas del tamaño de manteles—. La izquierda se consolidĂł detrás de Sánchez. Este es el hecho estructural que las encuestas ocultan: Fujimori lidera en los sondeos de la segunda vuelta con un 39% frente al 35% de Sánchez 28, pero esos cuatro puntos de diferencia se asientan sobre una primera vuelta en la que la derecha ganĂł colectivamente más votos de los que sabe quĂ© hacer con ellos.
PerĂş ha reinstaurado su Senado 9. El congreso vuelve a ser bicameral por primera vez desde 1992, lo que significa que ahora hay 130 diputados y 60 senadores, todos elegidos junto a los candidatos presidenciales en abril. Fuerza Popular de Fujimori ganĂł el bloque más grande —41 diputados, 22 senadores 13—, pero ningĂşn partido tiene mayorĂa en ninguna de las cámaras. La legislatura está, segĂşn la expresiĂłn utilizada por la Wikipedia en portuguĂ©s 13, "altamente fragmentada". Esto es lo que ocurre cuando hay treinta y cinco candidatos presidenciales: el voto se astilla tambiĂ©n en las elecciones legislativas. La palabra coaliciĂłn tendrá mucho trabajo en los prĂłximos cinco años.
La otra expresiĂłn que aparece a menudo es "crisis poselectoral" 11. LĂłpez Aliaga, el empresario de extrema derecha que quedĂł tercero, acusĂł a las autoridades electorales de fraude 912. La UniĂłn Europea y las autoridades peruanas lo negaron 913. El Jurado Nacional de Elecciones dictaminĂł que la primera vuelta no serĂa anulada 917. La votaciĂłn se habĂa extendido un dĂa porque en algunos colegios electorales se acabaron las papeletas 1617, que es el tipo de fallo logĂstico que se convierte, en manos de un candidato perdedor, en prueba de conspiraciĂłn. LĂłpez Aliaga ahora enfrenta posibles cargos penales por incitaciĂłn al desorden civil 9. La segunda vuelta está programada para el 7 de junio. De aquĂ a entonces, la expresiĂłn "segĂşn" tambiĂ©n tendrá mucho trabajo.
La palabra quechua para fragmentaciĂłn no aparece en ninguna de las fuentes suministradas, pero serĂa Ăştil. Treinta y cinco candidatos, un congreso bicameral y una ventaja de cuatro puntos en las encuestas que descansa sobre una coaliciĂłn que todavĂa no existe. AsĂ es como se ve contar cuando uno ha olvidado cĂłmo hacerlo.
